miércoles

EL SECRETO DEL GOZO: "GRACIAS A DIOS"

Estad siempre gozosos y orad sin cesar. Dad en todo gracias a Dios, porque tal es su voluntad en Cristo Jesús respecto de nosotros (I Tesalonicenses 5:16-18).

Cuando te levantas en la mañana, dale gracias a Dios por el aire que respiras, y por el sol o por la lluvia, o por la tormenta, que los truenos y los rayos también nos manda Dios. No se mueve ni una hoja del árbol sin que Dios lo permita, nos dice la Palabra de Dios, ni un pajarillo cae en tierra sin la voluntad de nuestro Padre. (Mateo 10:29).
Después, cuando te mires al espejo, dale gracias a Dios por los ojos y la boca, por tu corazón, porque puedes mover las manos y puedes andar… todo te lo da Dios, ningún gobierno del mundo puede hacer unas manos como las tuyas, y estoy seguro que no te dejarías cortar una mano para implantársela a otro si a cambio te dieran un Cadillac… porque tu mano vale más que un carro… Si le darías gracias a una persona que te regalara un carro, dale gracias a Dios que te ha regalado las dos manos, y los dos pies y el cerebro.
Hay que dar gracias a Dios por el problema, por la enfermedad, por el dolor, la alegria, las adversidades, por todo. Pero ten cuidado, no damos gracias a Dios buscando los resultados, sino que damos gracias a Dios por todo, porque Dios lo manda, porque es lo mejor para nosotros en ese momento, aunque no lo entendamos.
El "dar gracias" a una persona conlleva la alabanza, le agradecemos el favor y lo alabamos, y nos sentimos gozosos de haber recibido ese favor, ese regalo… La acción de gracias, la alabanza y el gozo siempre van juntos, o de lo contrario, no es verdadera acción de gracias, es dar gracias por conveniencias, sin sentirlo de verdad…
Seńor, Tú todo lo sabes, Tú todo lo puedes, Tú todo lo haces bien. Gracias, Seńor…Yo no sé cual es el plan de Dios para tu vida ahora mismo, pero sé dos cosas: La primera, que es un plan maravilloso, grandioso para ti, preparado con carińo por Dios, por tu Padre. La segunda, que lo que Dios quiere es que sea santo, que vivas en su unión, en su paz, en su gozo permanentemente, y que tengas un gozo cumplido, completo. Así fue como oró el mismo Jesús al Padre por ti…Ahora yo vengo a Ti, Padre, y hablo estas cosas en el mundo para que tengan mi gozo cumplido en sí mismos (Juan 17:13).
Dar gracias a Dios en todo y por todo constantemente es el secreto del gozo y de la paz y del amor y del poder… Cuando te levantes y te laves la cara, dale gracias a Dios por esa maravilla del "agua". żNunca lo habías pensado? Cada gota de agua es un mundo, porque tiene millones de átomos de oxígeno y de hidrógeno, con los que se podrían hacer millones de bombas atómicas que destruirían toda la tierra en segundos… pues toda esa maravilla de muchas gotas de agua, te la da Dios. ˇDale gracias por ello, alábalo por ello! Y dale gracias por el café que te sirve tu madre, tu esposa, que es Dios quien realmente te lo tiene preparado con amor… Y cuando el semáforo se pone rojo, no te enojes, dale gracias a Dios que es quien lo puso rojo, porque Dios es quien realmente está controlando todos los semáforos.
Si das gracias a Dios por todo con gozo, si lo alabas en todo, tú mismo te vas a sorprender, te va a pasar como a Pablo: Me gozo en las enfermedades, en los oprobios, en las necesidades, en las persecuciones, en los aprietos, por Cristo. Pues cuando parezco débil, entonces es cuando soy fuerte (2 Cor. 12:10).
La acción de gracias a Dios brota de un corazón satisfecho que ha sentido el amor y la misericordia maravillosa del Padre proveedor. Ser agradecidos al Señor es el resultado de la reflexión íntima y la meditación consciente de que uno ha sido favorecido y perdonado muchas veces, sin merecerlo. Expresar la gratitud al Redentor quien nos salva es un acto de rendición que practica el alma bendecida. La Biblia dice que hay que dar gracias en todo, por todos, y a todos. Ese “todo” tan absoluto puede convertirse en un incomprensible para los que dudan y para los inconstantes. Dar gracias a Dios es un impuesto que va sobre la calamidad, la escasez, la desgracia, y la tragedia. Puedes sufrir y no dar gracias a Dios; entonces padeces doble. Puedes estar en tribulación, y aún decir “gracias a Dios”, y entonces hallar paz en la tormenta, provisión al doblar de la esquina, aliento sobre todo hombro, y paz de tus enemigos.
En 1 Tes. 5:18, nos dice Pablo que debemos dar gracias siempre en todo porque esa es la voluntad de Dios... Como al pueblo de Israel en aquel trayecto, el Señor le proveyó de todas sus necesidades, así en nuestro tiempo El también satisface todas nuestras necesidades. Ahora bien, debemos clamar a El, porque el nos responde y espera que acudamos a El en medio de la adversidad. Una vez liberados de la aflicción, debemos dar gloria y honra a El y no pensar que por nuestros méritos lo hemos conseguido. Debemos adorar sus misericordias y sus maravillas para con nosotros.

El apóstol Pedro en su 1era. Epístola cap. 4:12-19 nos habla de los padecimientos de Cristo. Nos dice que debemos gozarnos en ellos, para que también en la revelación de su gloria nos gocemos con alegría. Dentro de este padecer debemos tener la confianza que si clamamos a Jehová, El nos librará de todas las angustias y debemos reconocer la gran misericordia que ha tenido para con nosotros, y alabarle por ello.

Dios opera en el creyente cambios de tempestad a sosiego y hace que se apacigüen las olas (los problemas), por todas esas cosas todos los días debemos dar gracias, gloria y honor a su nombre.
Las misericordias de Dios se dejan sentir cada día de nuestra vida. Aunque parezca que andamos errantes y desorientados, lo que debemos hacer es confiar en Dios y clamar a El. Dios siempre nos responderá, no importa la situación que sea y nos dará la salida.

Como el pueblo de Israel fue peregrino en el desierto y solo por la misericordia de Dios se salvaron, así nosotros peregrinos en este mundo, solo la misericordia de Dios nos salvará.

Cuando hablamos de ACCION DE GRACIAS debemos siempre tener presente que:
Cristo nos dio ejemplo de dar gracias, o rendir tributo al Padre (Mt. 11:25; 26:27; Jn. 11:41). Se debe rendir gracias (tributo) a Dios por medio de Cristo (Rom. 1:8; Col. 3:17; Heb. 13:15). En el nombre de Cristo (Ef. 5:20). Se debe hacer en el culto privado (Dan. 6:10) como también en el culto público (Sal. 35:18). Debemos dar gracias (tributo) a Dios por su bondad y misericordia (Sal. 106:1, 107:1, 136:1-3). Los santos (iglesia) son exhortados a rendir gracias (tributo) a Dios. (Sal. 105:1; Col. 3:5). Deben presentarse ante Dios con ACCION DE GRACIAS (Sal. 95:2) y entrar por las puertas de Dios con ACCION DE GRACIAS (Sal. 100:4).
La ACCION DE GRACIAS debe ir siempre unida a la oración (Neh. 11:17; Fil. 4:6; Col. 4:2) y a la alabanza (Sal. 92:1; Heb. 13:15).
**** Reflexión dada en el 22 de noviembre de 2006 en la Escuela Luis Muñoz Marín - Yauco, PR a los estudiantes.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Estoy seguro que así es y el darle gracias a dios en y debe ser en todo momento pues el nos regala cada segundo de nuestras vidas. Me llena de alegría leer este escrito indicandonos a todos que sin él no somos nada. Gracias y que dios los bendiga. Amén.

Anónimo dijo...

Gracias Dios por permitir que todos podamos aprender de ti cada dias. Bendicenos senor y bendice a quien escribio este articulo tan interesante que a mi particularmente me hacia mucha falta.